¿Tienes hambre o ansiedad?

¿Alguna vez te has parado a pensar si comes porque tienes hambre, por capricho o por ansiedad? Muchas de las ocasiones en las que comemos lo hacemos por pura rutina, por aburrimiento o incluso peor, por ansiedad.

Para descubrir si comemos porque tenemos hambre o porque tenemos un antojo tenemos que detectar en cuál de estas fases nos encontramos:

  1. En la primera fase ocurre lo siguiente, no tienes ganas de comer pero estas un poco aburrido, puede que estés enfado por algo que ha ocurrido o te sientas un poco solo, si en este caso decides comer estas alimentando una necesidad emocional, a esto se le llama “hambre emocional”, pues no hay una necesidad fisiológica en sí, sino que intentamos llenar un vacío sentimental con la comida.
  2. La segunda fase es donde comemos porque realmente existe una necesidad real. Tienes esa sensación de hambre e incluso te suenan las tripas. En este nivel el hipotálamo avisa a tu cerebro de que necesitas reponer energías, así que eso es lo que tienes que hacer, no esperas más o pasarás a la siguiente fasel!
  3. Si estás en la tercera fase es porque no has prestado atención a tu cuerpo en la segunda, ahora el azúcar ha bajado demasiado de modo que te pones irritable y no controlas tu apetito. Te pondrás delante del plato y comerás deprisa y sin control. No controlarás cuando es el momento de parar.

Refinados-harinas2En otras ocasiones podemos sufrir ansiedad por comer debido a la carencia nutricional de la comida que ingerimos. No solemos consumir la suficiente cantidad de alimentos saludables, de modo que nuestro cuerpo no para de pedir más y más comida para suplir esa necesidad nutricional que no aporta la comida basura. Si seguimos alimentándonos a base de alimentos llenos de calorías vacías nuestro cuerpo quedará exhausto, ya que al no darle los nutrientes necesarios consume una gran cantidad de energía en el proceso digestivo que no se ve compensado con la entrada de nutrientes. Analiza que alimentos comes en tu día a día para saber si le aportas a tu cuerpo esos alimentos de alto valor nutricional.

Y si tengo ansiedad, ¿qué puedo hacer para remediarla?
Lo primero que tienes que hacer es reconocer que la tienes, una vez reconocido es más fácil afrontarla. No te preocupes a todos nos ha pasado en mayor o menor medida.

El siguiente paso es evaluar que tipo de ansiedad tienes: ansiedad debida al hambre emocional, ansiedad por no haber comido a tiempo o ansiedad por falta de nutrientes.

  • Si tienes hambre emocional: Lo principal es saber por qué sientes ese vacío emocional y trabajar para mejorarlo, quizá no te guste tu trabajo o pasas demasiado tiempo aburrido en casa. Mientras lo descubres aquí tienes unos consejos para evitarlo. Haz cinco comidas al día con un horario establecido, planifica que vas a comer de antemano. Evita tener en casa, en la oficina o donde pases la mayoría del tiempo alimentos “peligrosos”, no compres chocolate, patatas fritas, etc… si no tienes los alimentos que sacian ese vacío evitarás la tentación. Cuando sientas la ansiedad haz algo para distraerla, piensa en otra cosa, llama a alguien, ponte la radio,… la ansiedad desaparece con el tiempo. Haz ejercicio, sal a andar todos los días, realizar deporte nos hace estar más contentos, pues cuando practicamos cualquier tipo de ejercicio se liberan las hormonas de la felicidad.
  • Si tienes ansiedad por no haber comido a tiempo: Para evitar comerte la comida en menos de un minuto tienes que comer cuando sientas los primeros avisos de tu cuerpo. Si en ese momento estas ocupado y no puedes hacer la comida principal lleva un tentempié contigo para esos momentos, de modo que puedas posponer un poco más la hora de la comida y no te comas la mesa de un bocado. No olvides que ese piscolabis debería ser saludable, una fruta, una barrita de cereales integrales, frutos secos,…. Intenta comer siempre a la misma hora, además siempre es mejor comer 5 veces al día (si te lo pide el cuerpo) a comer tres atiborrándote.
  • Si tienes ansiedad por falta de nutrientes: Tu cuerpo sólo te pide comida y tú no paras de comer. ¿Cuál es el problema entonces? Que no le das a tu cuerpo lo que te está pidiendo. Para desarrollar con normalidad las funciones fisiológicas nuestro organismo necesita nutrientes, y por desgracia la comida que consumimos actualmente no tiene demasiado de eso. Necesitamos vitaminas, minerales, fibra,….. y esto lo obtenemos de una alimentación saludable. Si crees que este es tu caso incluye en tu dieta al menos 5 piezas de fruta y/o verdura fresca (al cocinarla pierde propiedades nutritivas). Además incluye en tu dieta cereales integrales, legumbres, frutos secos crudos,…..

Para reducir y evitar los trastornos de ansiedad tienes que saber a qué es debido y trabajar para mejorar ese aspecto. No te sientas culpable por esa sensación, todos nosotros la hemos tenido alguna vez y en ocasiones sigue apareciendo. Lo primordial es que cuando aparezca te tomes un momento antes de caer en la tentación y analices de donde proviene, de modo que puedas decidir de forma sensata si realmente tienes hambre o no.

Share
María Hernández

About María Hernández

Aunque soy geóloga, mi pasión es la alimentación y estilo de vida saludables. Por eso he creado este espacio, para compartir lo que voy aprendiendo sobre otro modo de vida alternativo.

One comment

  1. Juani
    abril 26, 2015 at 17:03

    Este articulo de ” hambre o ansiedad” es uno de los que me produce más curiosidad, aunque todos me parecen muy muy interesantes, porque quién no nos hemos hecho esa pregunta…? porqué como de esta manera si comí hace nada…? por eso veo que será de gran ayuda a quién como yo lo lea, nunca te paras a pensar el porqué …., sólo intestas controlarlo cómo bien sabes o puedes.
    Muchas gracias, seguiré entrando para ver tus articulos, sobre todo por la variedad de ellos.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *